martes, 5 de septiembre de 2017

LA TORRE DEL DIABLO





Al noreste de Wyoming, cerca de la frontera con Dakota del Sur, se encuentra la Devils Tower (La Torre del Diablo), una imponente y original formación rocosa declarada monumento nacional. Todos los años hay una concentración de moteros en Dakota del Sur y algunos de los muchos (este año fueron medio millón) que hacia allí se dirigen en sus Harley Davidson hacen un desvío para visitar esta "torre". Yo también me desvié en mi viaje hasta Wyoming para admirarla. Desde allí, en la foto, os saludo.

Con Keith y Maynard




 
 

martes, 20 de junio de 2017

EN EL FONDO DEL MAR


 
Uno de mis últimos cuadros de "origami literario", en este caso bastante literal. Lo he titulado "En el fondo del mar", aunque podría llamarse también "Negros horizontes"; sí, creo que éste sería un buen subtítulo.

jueves, 1 de junio de 2017

BIBLIOTECA MARIO VARGAS LLOSA DE MADRID. FOTOS DE MI PRESENTACIÓN LITERARIA





Un recuerdo de mi presentación en la Sala de Cristal de la Biblioteca Mario Vargas Llosa de Madrid. En la primera foto, con la poeta Gloria Díez, quien me presentó; y en la última mi cuadro de origami "El mono de la mano en el pecho" (homenaje a El Greco), al que saqué de paseo esa tarde a fin de que presidiera el acto, pues le tengo una gran estima, más que a muchos solemnes retratos oficiales. A su lado, un modelo de Katryn Sumakov titulado "mandala", plegado por mí, que consiste en 128 piezas de papel ensambladas, sin pegamento alguno, que giran interminablemente como un caleidoscopio de colores, y con el que público jugó un rato.

domingo, 28 de mayo de 2017

INMORTAL AMOR MORTAL. DE LA CENIZA, LA MÁSCARA. MI PRESENTACIÓN EN CASA SEFARAD


INMORTAL AMOR MORTAL. DE LA CENIZA, LA MÁSCARA.

 

Buenas tardes, mi intervención se titula “Pensamientos deshilachados” y empieza con una canción de Luis Aguilé, “La fuerza del amor”, que tenía un estribillo que decía “Y es que el amor, que tiene tanta fuerza, se lleva por delante todo sin pensar”.

Pues bien, esta era una famosa canción de Luis Aguilé, a quien tuve el gusto de conocer hace unos años, poco antes de morir. Nadie podía decirme, cuando en mi adolescencia sonaban estas canciones suyas con enorme éxito que algún día iba a venir yo aquí para hablar en contra del amor que él cantó, es decir del amor romántico, una entelequia que sólo se sostiene como tal fantasía o deseo que es.

El problema no es el sentimiento, que nadie puede negar, sino la palabra con la que se expresa. Esto lo intuyó muy bien Raymond Carver en aquel libro de cuentos que tituló “De qué hablamos cuando hablamos de amor”. Me explico: el problema son las palabras, siempre las palabras, tan esquivas, tan sutiles, tan engañosas, sobre todo en este tema, que tantas discusiones provocan.  Por ejemplo, si yo hubiese empezado mi discurso con un “queridos amigos” sin añadir a continuación “queridas amigas” ya habríamos tenido un problema. Como no he dicho nada al respecto, pues no lo ha habido, y no es que no os aprecie, sino todo lo contrario, pero esto sí lo puedo decir. Cuando en el futuro nos comuniquemos directamente con el pensamiento será mucho mejor. Qué razón tenían Allan y Bárbara en su célebre libro “Por qué los hombres quieren sexo y las mujeres necesitan amor”, al señalar que en realidad los hombres no están hechos para las mujeres ni las mujeres para los hombres, tan diferentes somos. Que hay algo que falla.

Pero nos seguimos empeñando en llamar amor al instinto, como en el título de este libro que ahora presentamos, aunque este mismo título creo que es deliberadamente equívoco y se reserva todas las posibilidades. Hay quien dice que el Amor es una lámpara de inagotable aceite, como Jaime Sabines en su precioso poema “Los amorosos”. Las estadísticas, sin embargo, dicen lo contrario, que el aceite se acaba, como la longaniza antes que los días. Y tantas otras preguntas que cabría hacerse: por ejemplo, al parecer el 50% de las personas tienen fantasías sexuales cada 5 minutos aproximadamente, ¿son quizá estas fruto del amor?, ¿y qué decís de los cuidados que prodiga un cuervo, el ave más inteligente de todas, a sus hijos?, ¿son o no son amor? Y en la sociedad de los elefantes, a los que su proverbial memoria exime de ese olvido que según otra canción es la distancia para los humanos, ¿cómo veis que a cada cría la cuiden entre dos elefantas, la madre y otra? ¿Eso qué es?

Y los elefantes me llevan a África. En un viaje inolvidable que hice hace tiempo a Costa de Marfil, fui testigo de cómo una mujer se quejaba amargamente a su hermano de su marido. Decía de él que era un egoísta porque no cogía a otra mujer pudiendo hacerlo, desde el punto de vista económico. Y así, sin otra mujer que la ayudara, todo el trabajo recaía sobre ella. ¿No es ésta una prueba de que el amor es un invento burgués, es decir de que nos permitimos el lujo del amor cuando las necesidades básicas están cubiertas? Pero todavía hay quien dice: “Contigo, pan y cebolla”. No, amigos y amigas, tranquilos y tranquilas, “ello” no es así. Pero esto es como las religiones, que deben respetarse todas, pero luego buscarse cada uno el cielo como quiera. Había una vez uno que decía: “Yo voy al médico y compro las medicinas que me receta porque tiene que vivir, pero luego no me las tomo porque yo también tengo que vivir”. Había también una chica de pueblo perdidamente enamorada de un campesino al que dejó por un guardia civil, o sea por un funcionario. ¿Estamos de acuerdo?

Un importante psiquiatra decía la otra noche por la radio, y es por la noche cuando ha de escucharse a los psiquiatras como complemento de la almohada, que los hombres fingen amor cuando lo que buscan es sexo, y las mujeres fingen sexo cuando lo que buscan en realidad es amor, lo que coincide con el título del libro que cité antes; esto nos orienta algo, si bien vuelve a aparecer por el medio la palabra amor, dando su significado por supuesto. ¿Pero qué quiere decir en el contexto de la explicación del psiquiatra? ¿Que las  mujeres buscan ternura, protección a lo cavernícola, en fin todo menos sexo? Tampoco me lo creo. ¿Entonces qué ocurre? Pues que estamos ante un problema insoluble, como uno de esos objetos imposibles, como esos cepillos de dientes siameses enfrentados con los que es imposible cepillarse la dentadura.

Ah, y Balzac ya sabéis lo que decía, que el matrimonio es una carga tan pesada que para tirar de ella se necesitan al menos tres personas, con lo que nos metemos de lleno en el tema de los tríos. Vaya vaya, los tríos. Pero qué pasa, ¿es que el matrimonio es la muerte del amor?, ¿entonces por qué los novios se juran amor eterno?

           Y así sucesivamente. En resumen, y con todo mi respeto a esos poetas que cantan a no se sabe qué amor, yo me he permitido escribir para esta Antología un cuento grotesco en el que unos homosexuales gordísimos ligan en un supermercado golpeándose, para entrar en contacto, con los carritos para gordos que conducen. Un cuento que os recomiendo leáis que se titula “TRÍO DE GORDOS, REY DE LAS RATAS”. Este es mi punto de vista en un libro en el que hay otras muchas opiniones; y tampoco es mi punto de vista único, es mi punto de vista en este libro, porque estoy seguro de que muchas de las otras gentes que me habitan, como a todo el mundo, cambiarían de opinión según la fuerza del viento que soplara.

Pero he pretendido que este cuento fuese grotesco porque el amor o lo que entendemos usualmente por amor en esta civilización occidental es con frecuencia grotesco.

Pero para poder sobrevivir a lo grotesco lo he hecho también, o eso creo, considerablemente divertido, que es a mi juicio la única manera de sobreponernos a los disparates de esta vida que llaman inteligente. Porque es lo que solemos creer de nosotros mismos, que somos inteligentes. Pero y las hormigas, y vuelvo con ellas al reino animal, ¿no son acaso inteligentes?, ¿qué decir de esos grandes monumentos que construyen bajo tierra llamados hormigueros?, ¿acaso son inferiores a las ruinas de la destruida Palmira? No sé si entre los instintos de las hormigas está el del amor como nosotros lo entendemos, pero no me consta que esté el de la destrucción, y desde luego no se lanzan bombas nucleares, como ya hemos hecho nosotros. Ah, y en cuanto al Rey de las Ratas al que me refiero en mi cuento, es tan impresionante que mejor no lo busquéis en Internet, aunque yo lo recomiende. Estáis eximidos, pero mucho que me temo que os pierda la curiosidad.

Gracias, en fin, por escucharme, y gracias a los editores, a Basilio y a Antonino (al que deseo se recupere pronto de la reciente intervención quirúrgica que le ha impedido acompañarnos esta tarde), por haber contado de nuevo conmigo para esta nueva antología en unión de tan buenos autores.

Y aunque estamos todavía a lunes, aprovecho para desearos un BUEN FINDE.

 

Ramón Jiménez Pérez. Casa SEFARAD. 22 de mayo de 2017

viernes, 26 de mayo de 2017

OTRO CARTEL MEDIANTE EL QUE ANUNCIÓ LA PRESENTACIÓN DE MI OBRA LA BIBLIOTECA MARIO VARGAS LLOSA


FIRMA EN LA 76 FERIA DEL LIBRO DE MADRID

 
 
 
 
 
 
 
 
 
Me complace informaros de que el próximo lunes 29 de mayo, de 18:00 a 21:30 horas, firmaré ejemplares de mis libros Así me pierdo en las ciudades, El baile del emperatriz y Al fondo a la derecha en la caseta 281 del Grupo Editorial SIAL PIGMALIÓN, en el Parque de El Retiro de Madrid.

 
 

domingo, 21 de mayo de 2017

PRESENTACIÓN DE INMORTAL AMOR MORTAL EN CASA SEFARAD

Queridos amigos:
 
Mañana lunes, 22 de mayo de 2017, a las 19.00 horas, tendrá lugar la presentación del libro Inmortal amor mortal. De la ceniza, la máscara, coordinado por Antonino Nieto Rodríguez, publicado por El Grupo Editorial Sial Pigmalión, en la Casa Sefarad (C/. Mayor, 69, 28013 Madrid,
 Opera).
 
Intervendrán en el acto:
 
Ramón Jiménez, Ouka Lele, Juan López, Ignacio Castro Rey, María Antonia Ortega,
Luis Miguel Rodríguez, Luis Freijo, Miguel López, Milagros Salvador, Mila Valcárcel,
Yolanda Guío y Pilar Fernández Soler, autores antologados,
Esther Bendahan, directora de Cultura de Casa Sefarad,
y Basilio Rodríguez Cañada, presidente del Grupo Editorial Sial Pigmalión.
 
Grupo Editorial Sial Pigmalión
C/. Bravo Murillo, 123, 6.º D, 28020 Madrid
Teléfonos: 91 535 41 13 / 686 500 013
 
Correo electrónico: editorial@sialpigmalion.es
 
Inmortal amor mortal. De la ceniza, la máscara
 
Numerosas historias y mitos nos recuerdan que, a menudo, el amor es un sentimiento tan intenso que trasciende incluso la propia vida, una emoción tan profunda que se convierte en imperecedera, un deseo tan irrefrenable que despierta nuestra naturaleza más irracional.
De ahí que la literatura nos ofrezca un inmenso abanico de obras que subliman amores mortales e inmortales. Porque todo parece estar hecho o pensado para ofrecer o demandar amor. Incluso, hasta las propias divinidades necesitan en esencia amar o ser amadas, traspasando los límites de la realidad y, a veces, de la misma imaginación.
Pero imaginación no les falta a los sesenta y ocho autores (a los que nos sumamos para alcanzar un lúbrico 69) que ha reunido Antonino Nieto Rodríguez en esta nueva entrega de temática amorosa (y ya son seis), Inmortal amor mortal, que aparece en el sello Pigmalión de nuestro grupo editorial. Una polifónica selección de amores de todo tipo, abrazados por el surrealismo poético del prólogo y el epílogo del coordinador. Una auténtica desmesura amorosa. Porque el amor no se puede ni debe medir, sino apurar como una copa de espirituoso licor, afrodisíaco y adictivo. De un solo trago o poco a poco, depende de cada cual.
Eso sí, no dejen ni una sola gota de líquido en su copa, pues vendrían otros a apurarla. Pero, esos ya serán otro tipo de amores, de los que ahora no corresponde hablar.
Beban y amen, pues, sin límite ni medida. Y que ustedes lo gocen, en todos los sentidos.
Basilio Rodríguez Cañada
 
 
Colaboran: David Abad, Salma Abdola, Carmen Abizanda, Nacho Aldeguer, Francisco Álvarez «Koki», Blanca Andreu, Vicente Araguas, Alfonso Armada, Emilio Arnao, David Felipe Arranz, María Bahamonde, Ricardo Bellveser, Esther Bendahan, María Isabel Benet, Susana Benet, Carmen Blanco, Pati Blanco, Eloy Boan, Elena Briones, Alberto de Casso, Rocío Castrillo, Ignacio Castro Rey, Gustavo Efraín Ortega, Juana Escabias, María Teresa Espasa, María Ángeles Fernández Jordán, Francisco X. Fernández Naval, Pilar Fernández Soler, Cristina Fiaño, Lucía de Fraga, Luis Antonio Freijo, Elena Galván, Sandy García, Yolanda Guío, Ramón Jiménez, Marco Magoa, Manuel Mandianes, Miguel López, Juan López, Luis Luna, Inma Marcos, Félix Martín Franco, Lola Mascarell, Gledy Luz Medina, José Menéndez, Juan Manuel Morales, Altair Montero, Gabriel Neila, Antonino Nieto Rodríguez, María Antonia Ortega, Ouka Leele, Juan Pagán, Pilar Pastrana, Olga Patiño, Bertha Luz Pineda, Juan Vicente Piqueras, Jose Carpenter, Luis Miguel Rodríguez, Claudio Rodríguez Fer, Fanny Rubio, Antonio Ruiz Pascual, José Saborit, Pura Salceda, Milagros Salvador, Marifé Santiago Bolaños, Emilio Sola, Ignacio Tamés García, Mila Valcárcel.

viernes, 12 de mayo de 2017

MAZA MEDIEVAL, HOMBRECILLO Y DARTH VADER DE ORIGAMI

Muestro a continuación algunas de las figuras que tuve el placer de plegar con sus autores en la XX Convención Internacional de Papiroflexia celebrada recientemente en Santiago de Compostela:
la maza medieval de la brasileña Isa Klein, a la que ella erróneamente llamaba "alabarda", pues tanto la alabarda europea como la china son armas blancas completamente diferentes, componiéndose fundamentalmente de hacha y pico en el extremo de un asta; el hombrecillo del uruguayo Román Díaz; y el Darth Vader de la Guerra de las Galaxias del español de Zaragoza Ángel Morollón.